noviembre 09, 2014

Trazos de un ser perdido

Una vez vi las letras plasmadas en ese cuaderno no pude evitar pensar en el pasado, con profunda tristeza. No pude evitar evocar el significado oculto que ellas tenía para mí. Cada una de las letras, cada línea que las construía, eran el reflejo de un alma en armonía, de un espíritu en libertad. Eran la prueba de que alguna vez, ese ser fue una entidad hermosa y no el monstruo que es ahora. Conforme iba leyendo los pasajes veía como antes existía una pureza e ideas que había olvidado, que el monstruo mantiene sepultadas en lo más profundo del abismo que hizo de su corazón. Si bien los escritos contenían todo aquello, eran de una época en que el tiempo en el infierno de los humanos ya había causado daño. En páginas más avanzadas pude darme cuenta cómo la armonía y fluidez de los trazos iban perdiéndose, poco a poco, para dar paso a la gélida prisión que ahora las contiene, junto con todos los demás sentimientos y virtudes que ellas llevaban consigo.

Habiendo visto aquello, recordé la última vez en que escribí de esa forma, con dificultad, con el mismo trazo quebradizo, no obstante, al mismo nivel de plenitud que antes. Lo hice para el único ser que fue capaz de percibir esos significados ocultos, para ese único ser, que ahora está muerto.

octubre 14, 2014

Reflexiones: sin título

Siento que el tiempo de aprendizaje se agota.
Siento que el tiempo de paciencia se acaba.
Temo encontrarme con algo que exija de mi,
una dimensión que no exista,
o más bien dicho,
una dimensión que no pueda alcanzar,
sin las etapas previas.

septiembre 11, 2014

Fragmento de "Mensajes y recuerdos"

La muchacha, magullada por la golpiza, yacía tendida en el suelo con sus ojos llorosos y una expresión de desesperación que poco a poco iba siendo reemplazada por la resignación de lo que estaba por ocurrir. Sus gemidos eran asfixiados por la mano que su agresor le tenía en el rostro. Forcejeó inútilmente, solo para ganarse un puñetazo más en el estomago que terminó haciéndola perder el conocimiento mientras su atacante desgarraba sus ropas.

De pronto una hoja metálica perforó la espalda del agresor y se asomó por su pecho. La expresión lasciva en su rostro cambió a una de asombro mezclado con agonía mientras el acero lo alzaba lentamente, alejándolo de la muchacha semi inconsciente que con dificultad iba recuperando un poco de conocimiento. El hombre solo reaccionó deteniendo el extremo de la hoja con su mano desnuda en un intento fútil de detener su inminente ejecución. Acompañada de los quejidos del moribundo hombre, la hoja metálica cambió a una orientación vertical y con un rápido abanicar cortó su cuerpo por la mitad. La muchacha, tendida en el suelo, tosía aún atontada buscando aire fresco. Sus ojos llorosos divisaron algo de apariencia mucho peor que su anterior agresor. Como si las sombras hubieran cobrado vida, la oscura figura de un hombre yacía frente a ella. La contemplaba con una expresión gélida y unos ojos inyectados en sangre. Dio lentamente un paso hacia ella, y otro más, hasta quedar de pié a uno de sus costados y su espada apuntando al rostro de la joven. La muchacha había recuperado el aliento pero permanecía en el suelo sin saber si sentir alegría o temor. La figura tomó la hoja metálica y la empuñó al revés extendiendo su brazo para quedar apuntando al cuello de la chica. Resignada, la joven iba lentamente cerrando sus ojos mientras recorría el rostro del que parecía ser su ejecutor. Antes de cerrarlos por completo divisó una expresión extraña en aquel semblante ahora de ojos cerrados y como si leyera sus labios entendió una sola sentencia:

"Perdóname"

Al mismo tiempo su puño soltó la espada que caía dirigida a la garganta de la muchacha. El silencio solo permitió a la figura escuchar todavía los latidos del corazón de la joven. Con una expresión de extrañeza abrió sus ojos para mirarla. Ambas manos de la chica sostenían la espada fuertemente, como si el dolor de los cortes no significara nada. La muchacha, mirándolo fijamente, articuló un susurró:

"Quiero vivir"

La figura le contestó preguntando:

¿Qué te da la fuerza para seguir aún cuando tu dios te ha abandonado?

La joven le regaló una sonrisa y respondió:

"Mi dios no me ha abandonado, un ángel como tú es prueba de ello"

Zyndarius se estremeció.

septiembre 08, 2014

Lo que ahora veo

Fanatismo, necedad, monotonía, rabia, miedo, intolerancia... eso es lo que veo ahora. Un ser en equilibrio tiene su cuerpo, su mente y su alma alineadas transmitiendo la armonía que conlleva a la transformación de las energías, no fuerza esa transformación en ningún ser, a través de ningún método. El sabio conoce su paradigma y tiene absoluta convicción en éste, no necesita repetírselo una y mil veces para saber que es su senda verdadera. No obstante, a través de su introspección va re inventándose, convirtiendo el mismo ciclo en algo nuevo cada vez. El equilibrio entre sus tres dimensiones le permite alcanzar la paz, abandonando así la guerra interna. Lo que descubre a través de su viaje interno causa que ya no sienta miedo y solo enfrente el peligro con valentía. Cuanto más madurez alcanza su paradigma, más egos va dejando atrás. Así entiende y asimila todos y cada uno de los niveles por los que debe pasar la conciencia, sin juzgarlos, sino brindando su aprendizaje a quien lo necesite o lo merezca.

julio 31, 2014

El ciclo del día y la noche

Cuando el Tiempo era joven y la Tierra una recién nacida, existía un astro con una energía muy particular. Este orbe la cuidaba y la mantenía envuelta en un manto mágico. En un instante de su existencia el Tiempo cometió un error y corrompió al astro separándole en dos fuerzas opuestas, una brillante y otra oscura, así el Tiempo creó, sin saber, el odio. Desesperado en su error el Tiempo buscó consejo en su madre, la Creación. Ella le dijo que había un experimento gestándose en la Tierra y que podían ocupar parte de él para contrarrestar los efectos de lo que había hecho. Entonces la Creación le dijo al Tiempo "dales un corazón". Así hizo el Tiempo y las dos fuerzas se convirtieron en astros jóvenes, uno fue llamado Sol quién recuperó la mayor parte de la conciencia de su antiguo ser y añoraba su otra parte, llamada Luna, quien se mostraba desconfiada y molesta de la arrogancia del Sol quien no permitía que nadie le alcanzara. El Sol comenzó a buscar desesperadamente a la Luna y ella en su más profundo dolor decidió que si el Sol no abandonaba su arrogancia, jamás podría llegar a ella y comenzó a escapar de él. La joven Tierra fue víctima del primer amor imposible y así nació el ciclo del día y la noche, con el ímpetu del Sol y las lágrimas de la Luna.

febrero 24, 2014

Reflexiones; un pasaje interminable por la mente y el corazón.

Bueno, "las cosas pasan por algo" dicen por ahí. A pesar de que no logre entender, ni mucho menos asimilar, puedo decir que todo esto sirvió sin embargo, para darme cuenta de muchas cosas; siempre existe la posibilidad de quedar como un imbécil, que no me las sé todas, que nunca se puede ser demasiado precavido, esperar es para idiotas, me faltó poder de decisión y por sobre todas las cosas, un reflejo más fiel de mis características positivas. Di lo mejor que pude dentro del límite de la dignidad, pero no puedo sacarme de la cabeza la sensación de que no fue así. Siempre recordándome el tiempo, que hay cosas que no están hechas para ser olvidadas, sólo superadas. Ahora bien, como escribí una vez, ¿tendré suficiente tiempo?

febrero 14, 2014

Cita de un capítulo llamado "Princesa del sol oscuro"

Entonces preguntó a Behriam intrigada--¿Que sucedió con sus ojos?
Behriam respondió --Fueron quemados por una persona muy importante para él.
Una expresión de extrañeza se apoderó del rostro de la muchacha. Antes de que pudiera preguntar algo más, Behriam continuó: --A veces bromea, sin poder ocultar el dejo de tristeza, que sus ojos así sirven bien al propósito, pues la luz jamás volvió a su mirada después de ese incidente.