julio 31, 2014

El ciclo del día y la noche

Cuando el Tiempo era joven y la Tierra una recién nacida, existía un astro con una energía muy particular. Este orbe la cuidaba y la mantenía envuelta en un manto mágico. En un instante de su existencia el Tiempo cometió un error y corrompió al astro separándole en dos fuerzas opuestas, una brillante y otra oscura, así el Tiempo creó, sin saber, el odio. Desesperado en su error el Tiempo buscó consejo en su madre, la Creación. Ella le dijo que había un experimento gestándose en la Tierra y que podían ocupar parte de él para contrarrestar los efectos de lo que había hecho. Entonces la Creación le dijo al Tiempo "dales un corazón". Así hizo el Tiempo y las dos fuerzas se convirtieron en astros jóvenes, uno fue llamado Sol quién recuperó la mayor parte de la conciencia de su antiguo ser y añoraba su otra parte, llamada Luna, quien se mostraba desconfiada y molesta de la arrogancia del Sol quien no permitía que nadie le alcanzara. El Sol comenzó a buscar desesperadamente a la Luna y ella en su más profundo dolor decidió que si el Sol no abandonaba su arrogancia, jamás podría llegar a ella y comenzó a escapar de él. La joven Tierra fue víctima del primer amor imposible y así nació el ciclo del día y la noche, con el ímpetu del Sol y las lágrimas de la Luna.