marzo 29, 2013

Quiebre de la razón, insoportable tentación

Una pequeña composición de índole erótica, espero que sea de su agrado.

Dice así:

El deseo me inunda así como la noche inunda al día.
Tu falta solo sirve de alimento a mi locura, que crece con cada día que pasa.
Las cadenas coartan la libertad de mis manos impetuosas y mis brazos tiemblan abrazados a mi propio ser, tiritando de la tensión que significa tu ausencia.
Mis ojos brillan anhelantes ante la imagen de los tuyos en mi mente ansiosa y una sonrisa se dibuja instantánea en mi rostro ante la posibilidad de contemplarte.
Mi lengua pasea lasciva por mi boca imaginando el contacto suculento de tus labios carnosos.
La exposición deliberada de tu cuello solo hace que mi dentadura se apriete afligida por no poder probarte y tus cabellos, ahí adornándolo, solo me impulsan más y más al delirio.
El contraste entre la sombra y la luz que describe tu figura invita a hundirme en tu aroma y así explorarte, entregándome al éxtasis de tu piel.
El delicado detalle de tus pechos descubriéndose levemente en tu escote es la amalgama perfecta entre paraíso y suplicio.
Y mi mente no puede más, y mi cuerpo no puede más.
Con ansias te imagino, con esperanza te sueño, con ternura te necesito, con frenesí te deseo y con tristeza te imploro.

No hay comentarios.: